Hace algunos años, escuché a uno de mis amigos discutir con otra persona. Le decía: “Sabes Juan, te complicas mucho las cosas…”

La respuesta de Juan fue de, “¿tú qué sabes de eso?” y se retiró rechazando por completo el comentario.

Después de todo este tiempo, recapitulo el incidente y veo dos cosas:

-Juan no reflexionó en el comentario, siguió complicándose las cosas y hasta la fecha sigue con problemas en su vida personal y en sus finanzas.

-Mi amigo no fue de influencia para Juan, aunque tenía la razón.

Hoy me doy cuenta de que el tema de esa ocasión no se trató realmente sobre las cosas que Juan hacía, sino más bien se estaba hablando de SU MANERA DE PENSAR.

Juan rechazó el comentario… y siguió con su vida de la misma manera… para seguir fracasando.

Aquí podemos observar que muchos tenemos la creencia de una frase muy popular:

“Para poder lograr algo muy bueno o grandioso, tiene que ser difícil o muy complicado”.

¡La verdad es que no es así!

Alcanzar un Objetivo no es difícil. Son nuestras creencias las que nos complican las cosas.

Por ejemplo: quizá hayas ya conocido algunas personas que piensan y creen que ser rico es demoniaco, o que vivir de un ingreso residual (o pasivo) es un hecho deshonesto.

LA FORMA COMO PIENSAS es la que te lleva al Éxito o al Fracaso. En cualquier área de la vida.

Tan sencillo como éso.

¿Recuerdas cuando alcanzaste la meta que buscabas hace 10 años?

No importa qué haya sido:

Una buena calificación en un examen, una cita, un trabajo, terminar la escuela, un noviazgo, ¡inclusive algo tan pequeño como haber ganado el estacionamiento alguna vez!

Todos hemos querido algo y lo hemos obtenido, no importa qué tan grande o pequeño haya sido.

¿Sí o sí?

Ahora… ¿qué fue lo que nos ayudó a obtener éso que queríamos?

Más que nada fue:

Coraje, Determinación, Enfoque, Confianza, Entusiasmo, Pasión y Fe.

Ahora, si podemos usar todas estas cualidades para una meta más grande o algo más en específico y lograr todo lo que queramos, ¿porqué no las aplicamos más seguido y alcanzamos más objetivos en la vida?

La verdad es que, cuando REALMENTE queremos algo, con Coraje, Determinación, Enfoque, Confianza, Entusiasmo, Pasión y Fe… no hay nada que nos detenga.

Al final de cuentas, no es la situación, el negocio, la industria, la economía o el proceso el responsable de no obtener lo que queremos. Es nuestra mentalidad la que nos dice: o “Tú Puedes” o “Va a ser muy difícil.”

Ésto es tan simple o tan difícil como nosotros queramos.

Irónicamente, la parte más difícil de cómo aprender a tener Éxito en nuestros negocios es:

I.- Olvidar la creencia de que va a ser muy complicado.

Es tan SIMPLE como cualquier otra cosa que realmente hubieras querido lograr y lo hayas alcanzado al fin.

Ojo: dije SIMPLE y no Fácil.

Es como cuando empiezas a manejar una bicicleta o un automóvil. Al principio se te hace muy difícil, pero una vez dominada la experiencia te sientes como pez en el agua. Simple.

II.- Mantener una rutina consistente de ACCIONES.

En pocas palabras… ¡Tienes que trabajar! ¡Tienes que hacer algo!

Eso no es complicado, ¿cierto?

Las cosas no te van a car del cielo. Tienes que ponerte en ACCION. Tienes que ir por ellas.

Si puedes mantener la rutina de levantarte de la cama e ir a tus quehaceres sin quejarte en el camino (es decir, agradecido), puedes crear una rutina efectiva de Acción que algún día producirán resultados grandiosos.

Cada acción y cada resultado, comenzaron primero como una idea.

Cambia tus ideas, cambia tu vida. Vence al miedo y vencerás al mundo.

Cualquier meta que estés buscando alcanzar, concéntrate en la certeza de que no será tan difícil o complicada como tú piensas.

Acuérdate cuando empezaste a manejar esa bicicleta o ese automóvil… también parecía muy difícil, pero lo lograste al fin ¿no es así?

Pero mira… no creas lo que te digo. Inténtalo y después analiza cuáles fueron los resultados.

Haz las llamadas que tienes que hacer.

Contacta a la mayor cantidad de prospectos posibles.

Realiza las cosas que tú sabes tienes que hacer, pero habías estado dándoles la vuelta… por miedo.

Ponte en Acción mostrando Coraje, Determinación, Enfoque, Confianza, Entusiasmo, Pasión y Fe.

La misma Palabra en Proverbios 10:4 nos dice:

La mano negligente empobrece; mas la mano de los diligentes enriquece.

Diligente según el diccionario significa: tomar las cosas en serio, hacer las cosas con pasión, con enfoque, con entusiasmo, a fondo, con consistencia, ser perserverante.

Negligente, por otro lado, significa:

Descuidado, que no aplica las acciones correctas como debiera, omisión del cálculo de las consecuencias previsibles o posibles de la propia acción (como por ejemplo la persona que maneja y textea en su celular al mismo tiempo, o la persona que enciende una fogata en medio del bosque).

Mi estimado lector, lectora, cuando hayas descubierto que no has sido la persona más diligente y que la negligencia ha inundado tu vida, no te enojes contigo mism@ tanto como yo lo hice…

De hecho, ponte feliz, porque cuando hayas comprendido este mensaje, de ahí en adelante todo será más simple para ti.

¿Negligente o Diligente?

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