Buscando La Perfeccion¿La práctica te hace perfecto?

Para empezar, nada es perfecto. Y me atrevo a recomendarte que tu prioridad no sea hacer las cosas “perfectas”.

¿Por qué no? Bueno, pues… imagínate si alcanzaras la perfección, ¿a dónde más irías? Ya no hay más allá.

Después de haber visto infinidad de veces la película de “Rocky IV” (mi favorita de la serie de películas de “Rocky”), he reflexionado a profundidad sobre el arte de practicar y perfeccionar.

Observando el tremendo entrenamiento de Rocky para enfrentarse al ruso “Drago”, no hago más que admirar su fuerza, dedicación y concentración.

No hay duda de que para llevar a cabo esa película, Sylvester Stallone se esforzó en la vida real para acercarse a la perfección.

El mismo Stallone dice que su cuerpo jamás ha vuelto a estar en esa condición física.

Pero, ¿cuál es el sentido de buscar el punto perfecto en todo lo que hagamos?

Pienso y creo que el sentido de estar practicando o entrenando al 100% NO es para llegar a la perfección.

Todos queremos esforzarnos a ser perfectos, sí, pero debemos de entender que lo más importante es la trayectoria, el camino, el viaje… y no tanto el destino final.

Es necesario que veamos nuestros resultados (buenos o malos) y analicemos todo el proceso que nos llevó a llegar a ese punto.

¿Cuál sería la razón de llegar al lugar que quieres ir… si estas abatido, enojado, frustrado y/o agotado para cuando llegues ahí?

¿Dónde está la felicidad en eso?

La Felicidad está en el camino.

Una victoria difícil de conseguir es asombrosa. Pero piénsalo:

La felicidad en la vida, ¿debe ser únicamente basada en el éxito de las finanzas, de los negocios, de tu carrera… o al logro de cualquier objetivo en cualquier área?

En algún punto de nuestras vidas, todos hemos dicho algo como: “Si tan sólo tuviera ésto o aquello sería mucho más feliz”.

No sé si ya te ha pasado… quizá alguna vez alcanzaste alguna meta con la cual pensabas que serías feliz… pero ¿qué pasó al final?

Nos enloquecimos por un tiempo y después nos dimos cuenta que realmente no era lo que buscábamos.

Como los niños cuando piden, lloran y patalean por un juguete en las tiendas… se lo compras para que dejen de llorar… y a los días ya no se acuerdan del dichoso juguete… jajaja…

Siempre hay más.

En estos momentos puedes estar sacrificándote muy duro practicando para tu próximo concierto, para tu próxima presentación de negocios, practicando para dominar tu mejor jugada, para tus estrategias de inversión…

Podrías practicar por horas y horas hasta obtener una seguridad plena en tu trabajo, pero eso no significa que las cosas siempre van a terminar perfectas.

La práctica no hace perfecto el resultado.

En cambio, el disfrutar el viaje es lo que hará que llegues a LA EXCELENCIA.

Ahora, la práctica, cuando es constante, se convierte en un HÁBITO, y los hábitos se hacen permanentes a menos que los cambiemos conscientemente.

Pero, ¿te digo un secreto?…

Todos nosotros ya estamos practicando algo todo el tiempo.

Y ni siquiera estemos pensando en ello: Practicamos muchas cosas en la inconsciencia.

Desafortunadamente, como buenos seres humanos, a diario tendemos a practicar más que nada cosas negativas:

Los malos pensamientos, el juzgar a otros, el criticar, el romper las reglas, el pasar por encima de los demás, etc., siempre basados en el YO. En lo MIO.

Si practicamos el pensamiento de:

“Estoy practicando mucho, pero seré feliz cuando ( llena el espacio ) pase”

…pues ¿adivina qué?

Siempre estaremos retrasando la felicidad hasta que ( llena el espacio ) pase… lo cual quizá NO LLEGUE, por habernos llenado de infelicidad durante el viaje.

No porque las cosas jamás serán perfectas, sino porque te convertirás en un maestro de la infelicidad. El rey del “querer todo perfecto”.

Así… La infelicidad será tu hábito!

Y esto hará que no termines lo empezado.

Una y otra vez…

Tenemos que practicar la felicidad sin importar qué esté pasando en nuestras vidas; si ganas o pierdes, si triunfas o experimentas retrasos temporales, si todo es de la forma que siempre soñaste o si todavía estás en camino a tu siguiente destino principal.

Venzamos los retos.

De la mejor manera posible.

Practiquemos lo que queremos ser en el futuro… ahora.

Comprométete en cosas en las que ya eres bueno y rétate a ti mism@ a ser mejor, aunque sea en pequeños incrementos.

Como nos dijera “El Chavo del Ocho” en su programa de TV:

“Tómalo por el lado amable”…

1 Corintios 13

O como nos dice el libro de 1 Corintios capítulo 13: Si no tengo Amor, vengo a ser como metal que resuena, o como címbalo que retiñe: Vacío.

Si no tengo Amor, nada soy. Y cualquier cosa que haga, sin Amor, de nada me sirve.

La clave es AMAR el proceso, disfrutar el trayecto Y A LOS QUE TE ACOMPAÑAN.

De otra manera, de nada sirve.

La Piedad de Michelángelo

La historia nos dice que Michelángelo Buonarroti, el famoso escultor, cuando terminó de esculpir su obra “La Piedad” en el año de 1499, dió varias vueltas alrededor de la imagen de mármol buscando corregir cualquier detalle, hasta que convencido, con su mano dió un golpe al hombro de la imagen de María y le dijo: Parla! (habla!)

Así de perfecta era su obra.

Michelángelo tenía sólo 23 años.

Podremos quizá lograr obras de perfección, momentos o cosas en que no vamos a querer que cambie ni un sólo detalle, pero es injusto e irrealista exigirle eso a la vida y a la gente todo el tiempo.

Está dentro de MI el practicar lo que quiero ser.

Está dentro de MI sentir el gozo ante la adversidad.

Sólo necesito AMAR lo que estoy haciendo y a los que me rodean.

De otra manera… de nada sirve.

[flexsig]