11 de SeptiembreEl día de ayer, entre mis recuerdos, me encontré este escrito que hice hace tiempo.

Habian transcurrido apenas 5 Días después de los actos terroristas en Nueva York, cuando escribí este artículo que hoy, a algunos años de distancia, se los comparto de corazón…

16 de Septiembre, 2001

Acababa de llegar a mi trabajo en Mesa, Arizona, cuando se acercó a mí un compañero.

Traía en sus manos varias calcomanías, las cuales iba repartiendo una por una a cada empleado de la compañía para que las colocáramos en nuestros gafetes personales.

Al ver lo que era, me di cuenta que era la bandera de Estados Unidos.

De inmediato se agolparon en mi cabeza todos los pensamientos individualistas que he dejado crecer a lo largo de mi existencia: mis pensamientos de NO BANDERAS.

Mis sentidos ideológicos de NO fronteras. De NO racismos. De NO sectarismos.

Mis pensamientos de Unión. De Paz. De Hermandad.

¿Pero cómo habría de explicarle a este americano pelirrojo de 6 pies y 5 pulgadas de estatura y 250 libras de peso, frente a todos los demás empleados y clientes (todos eran estadounidenses) que no quería poner algo así en mi gafete???

Con aquel pedazo de patria en mis manos y ante mi tan obvia indecisión, el muchacho empezó a explicarme de qué se trataba esa calcomanía.

Supuestamente era un emblema de apoyo a los recientes acontecimientos del acto terrorista del 11 de septiembre en Nueva York.

Fueron explicaciones repetidas una y otra vez en un fluído inglés mientras yo seguía con mi rostro incrédulo.

A la mejor pensaba que no le estaba entendiendo a sus palabras en su idioma.

No sé, pero yo jugaba y jugaba en mis manos el estigma nacional que en estos momentos todo mundo trae en sus carros, camisetas, gorras, camisetas, calzones, etc., etc.

No cabía en mi mente el ser uno más…

Pero por fin, y ante la insistencia de todas las miradas que se habían fijado en mí, coloqué la tan venerada bandera de Estados Unidos sobre mi gafete.

11 de septiembre de 2001Alfonso Inclán se había convertido en ese momento en un estadounidense más, con toda la ideología y mentalidad propia de un americano.

Uno más.

Hecho ésto, todos los compañeros que habían estado a la expectativa, se destensionaron, y así ya más relajados continuaron las labores en su forma habitual, contentos de confirmar que yo era por fin uno como ellos.

…Quizá preguntándose a sí mismos el por qué había pensado tanto en ponerme tal insignia sobre mí…

¿No entendería la explicación en inglés?

¿Estará de parte de los terroristas?

¿Por ser Mexicano?

Les aseguro que no. Son conceptos muy diferentes los que me hicieron dudar en hacer algo así.

Para mí cualquier bandera del mundo significa la división del ser humano inventada por el mismo hombre.

Una segregación de los demás por el simple hecho de haber nacido en diferente territorio. Nada más. Y me pregunto en el silencio:

¿Por qué mejor no inventar una bandera que simbolice simplemente al género humano?

¿Un estandarte que contenga los valores y pensamientos de toda la humanidad encerrados en un solo concepto?

¿Una bandera del planeta Tierra, quizá?

¿No se tiene una bandera del planeta Tierra porque no tenemos otros planetas con qué pelear?

¿Será por eso?

Me pregunto sin respuestas…

No afirmo ni puedo decir que estoy en contra del país que me está brindando un trabajo y que por ende, obtenga la oportunidad de subsistir (en todo su sentido ambivalente). No.

Tampoco se entienda que estoy a favor de los actos de violencia que EU ha cometido, provocado, y que está preparando y que está por continuar. Definitivamente No.

Si las personas solamente viviéramos pensando en el pasado (como usualmente pasa) nos llevaríamos llenos de rencor, de miedos y venganza.

Que es precisamente lo que encuentro en la mirada del presidente George W. Bush al dirigirse a las cámaras de TV.

Precisamente lo que –según encuestas recientes– la mayoría del pueblo americano está sintiendo también.bush 911

Como si Bush fuera el mismo reflejo de su pueblo, sediento de revancha.

Veo con tristeza la gran ola de odio y sentimientos de violencia que en esta comunidad Estadounidense se ha generado.

Que curiosamente son los mismos sentimientos negativos que Estados Unidos ha provocado en otros países anteriormente.

Odio generando Odio. Venganza generando más venganza. Sangre clamando más sangre.

Sentimientos naturales de la condición humana, de la misma carne, sea cual fuere su nacionalidad.

Mucha gente no se explica cómo una persona pueda dar la vida por una causa, como lo hicieron los que dirigían los aviones del atentado.

Pero sí entiende y hasta aprueba el que un soldado diga por televisión que daría su vida por Estados Unidos.

Que daría su vida! Repito, que daría su vida por un país! … Aunque este soldado sea de origen Hispano…

Por el país que fuere, por la división territorial que sea, por la ideología sectarizada a la que se apegue, daría su vida el hombre. Y no importa si en ese acto se lleva a miles o millones más.

Dirigentes espirituales de todo el mundo no han reaccionado. O por lo menos no he sabido hasta le fecha, de que quieran intervenir ante esta inminente matanza que se avecina.

¿Por qué las cabezas de el mundo espiritual no hablan con las cabezas del mundo material?

Musulmanes, Católicos, Budistas, Protestantes, etc. abogando por la Paz de este planeta ante los mandatarios nacionales.

Qué bueno fuera de perdida hacer el intento de mover los buenos sentimientos de aquéllos que tienen el poder. De aquéllos que poseen la manera de controlar con un dedo millones de vidas.

Por mi parte, si tuviera la oportunidad de dirigirme a Bush, que es el que tiene en estos momentos la decisión de continuar el juego del efecto dominó, le diría tan sólo unas cuantas palabras:

“Señor Presidente, el mundo está en la expectativa de qué es lo que va a hacer el Líder. De qué es lo que va a hacer el Fuerte. De si va a comprobar una vez más que su gobierno es poderoso. Tan sólo quiero recordarle que el verdadero fuerte es aquél que concede el perdón, y el débil… el que busca la venganza.”

Sueño guajiro. Un presidente brindando un perdón a un país que lo ha ofendido. ¿Cuándo se habrá visto?

Sería mejor actuar con el poder de las armas… y demostrar así que se es el más fuerte. Y asesinar a todos los que se puedan para que “no lo vuelvan a hacer”.

Actuar como los demás…

Hacer lo que han hecho los demás. Ponerse una bandera en tu gafete para actuar como los demás y seguir… con la aprobación de los demás.

Alfonso Inclán

16 de Septiembre de 2001

(Escrito hecho días después de los eventos acontecidos el 11 de septiembre de 2001)

alfonso inclan